Ese chico triste y solitario
Ha muerto Antonio Vega, voz principal de Nacha Pop y uno de los íconos de la música de los años '80, del que me confieso fan incondicional, a pesar de que no pude conocerlo en su momento de mayor auge (ellos desaparecieron en el '88 y yo nací en el '82). Hasta mí han llegado las reminiscencias de su música y sobretodo de sus letras, reeditadas por muchos grupos actuales y, gracias a mis primos mayores, también en su esencia original.
Antonio Vega era un gran artista, más allá de un simple cantante de pop, que libró toda su vida y en lo más profundo de su alma una batalla que Miguel Ríos ha definido, no sin acierto, como una especie de lucha entre su ‘talento desmesurado' y ‘en cierta forma, el demonio tan grande que llevaba dentro'
La historia de Antonio no es fácil ni simplista. Habló siempre sin tapujos de sus adicciones, la muerte de su adorada Margarita que dio lugar al disco ‘3000 noches con Marga', sus contradicciones y sus sueños. Aseguraba que de no haber sido cantante, talvez hubiera sido astrofísico. Adoraba la contemplación del espacio y ha muerto con la íntima frustración de no haber conocido que se siente con la ingravidez. Desde que comprendió a Einstein, aseguraba, había empezado a imaginar que se sentiría montando, como a caballo, en un haz de luz. En la misma entrevista, hace un año, habló también de la posibilidad de tener hijos que había empezado a plantearse ahora que había dejado la vida de poeta errante y superado la eterna persecución del dragón imaginario. Viendo su aspecto, cada vez más deteriorado, nadie lo creía y cada vez que hacía una aparición en público se hablaba de su muerte inminente, que ha llegado ahora, a causa de un cáncer de pulmón. Las reacciones despertadas por esta tragedia nos hablan de que además de un buen artista, era alguien con una gran calidad humana, que también fue reconocida durante su vida: En 1993 le llegó un homenaje en forma de disco llamado ‘Ese chico triste y solitario', definición con la que no se sintió nada identificado y que, de hecho, no le hizo mucha gracia, porque sus ojos oscuros no solo miraban a los demonios interiores, que también, sino que sobretodo se volvían fascinados hacia las estrellas.
Ahora cabalga por fin en un haz de luz y nos ha dejado un puñado de buenas canciones y muchos recuerdos que, para mí, van indisolublemente unidos a su música. Descanse en Paz.






ventura dijo
Yo lo conocí al grupo nacha pop en un festival de un pueblo en donde yo Vine al mundo LA UNION. FUE GENIAL fue el primer concierto de mi vida un recuerdo dóndes estés Antonio vega descanse en paz con tu música tocándole a los ángeles.
13 Mayo 2009 | 07:41 PM