Amor constante más allá de la muerte
Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora a su afán ansioso lisonjera;
Mas no, de esotra parte, en la ribera,
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
Venas que humor a tanto fuego han dado,
Medulas que han gloriosamente ardido:
Su cuerpo dejará no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.
FRANCISCO DE QUEVEDO (1580-1645)
Para mí uno de los mejores poemas de amor de la historia, espero que lo disfrutéis






alejandrita dijo
Hola, chavela. Paso por tu casa también a visitarte :)
¿Quién no conoce esos dos últimos versos?
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.
¿Se puede decir algo más bonito relacionado con el amor? Que sobreviva y que sea eterno. No se puede pedir más.
Un besito.
9 Julio 2008 | 02:43 PM