Anoche mi hermana me planteó una cuestión interesante sobre los cuentos de hadas. De vez en cuando de entre todos los pensamientos, palabras, ideas, historias, problemas, obsesiones, rumores, tendencias al edonismo, egolatrías diversas, lágrimas, risas, amores y odios que pueblan su cerebro adolescente surge una reflexión que me hace darme cuenta de lo brillante que realmente podría llegar a ser si se olvidara un poco de la ropa, del móvil y de Cristiano Ronaldo, que se ha convertido en su nuevo ídolo.
Bien, los improbables lectores de este blog pensarán que no pueden plantearse muchas cuestiones interesantes sobre cuentos de hadas, pero amablemente discrepo. Mi hermana me asaltó con una reflexión, que yo también, sobre todo viendo algunas películas de Disney, he tenido en más de una ocasión. ¿Los cuentos infantiles fueron ideados realmente para niños? Y más aún, en el caso de que fueran pensados para ellos, ¿no esconden mensajes ocultos para los adultos?

Ésta fue realmente la cuestión que planteó mi hermana: "¿No crees que leyendo ahora un cuento de hadas no parece que sea para niños? Es que piénsalo, Caperucita Roja es como esos casos de ahora de niñas desaparecidas o lo de 'no hables con extraños' No sé, y el lobo travestido en la cama de la abuelita después de habérsela comido, parece un caso de 'Mentes criminales', como si fuera un psicópata: 'Mata a una anciana, se la come y después, disfrazado con su camisón, se mete en la cama para esperar a la nieta, a quien también acaba devorando' Yo creo que todos esos cuentos relatan las obsesiones que los escritores no se atrevían a contar de otra forma o sino mira lo de la Bella Durmiente, cien años muerta y llega el príncipe a besarla, es como si ahora llegara uno a besar el cadáver de nuestra tatarabuela, no nos parecería muy romántico" Todo esto no fue realmente un monólogo sino una conversación salpicada de preguntas mías que pretendían, llevándole la contraria a veces, ahondar más en esa reflexión que me pareció muy interesante, tanto como para dedicarle un post.

De la mayoría de los cuentos clásicos hay multitud de versiones, a cual más sangrienta y ejemplarizante, porque la mayoría en su origen fueron enseñanzas populares transmitidas de forma oral durante la Edad Media de una generación a otra y variando según el país y la cultura, las versiones más amables suelen ser las de los Hermanos Grimm, por ejemplo, que normalmente tienen un final feliz. Es en esta versión en la que el cazador salva finalmente a Caperucita y a la abuela, sacándolas de la barriga del lobo, mientras éste duerme. Este final, sin embargo, no es feliz para el lobo, al que llenan la barriga de piedras y acaba ahogándose en el río por el peso, lo cual, haciendo un guiño a mi anterior post, ayuda, como otras muchas historias, a demonizar a estos animales, malvados y sangrientos, devoradores de niñas buenas, y además no sé si es un final adecuado en un cuento de niños, puesto que hace apología de la violencia contra los animales, el cazador mata al lobo de una forma, por demás, muy cruel y además es aclamado como un heroe por ello. En la versión de Perrault, sin embargo, Caperucita acaba devorada sin nadie que la salve y a continuación el autor introduce una moraleja avisando a las niñas, sobre todo a las bonitas, de los peligros de hablar con extraños, incluso cuando son amables. Esta enseñanza también está implícita en la versión de los Hermanos Grimm, además de los peligros que pueden derivarse de desobedecer a las madres, no olvidemos que la madre de Caperucita le advierte que no cruce el bosque, sino que siga por el otro camino, aunque sea más largo.

Pues eso, el cuento en resumen, es el siguiente: una niña bonita que desobedece a su madre y se mete en un bosque solitario, un lobo travestido que primero habla amablemente con la niña y luego se la come, no sin antes haber asesinado a su abuela para que no moleste, y no acaba ahí la cosa, el heroe, en la versión con final feliz, es un cazador que raja la barriga de un animal vivo y la llena de piedras para que muera ahogado...

Y no es este el único cuento en el que pueden verse claras referencias sexuales, implícitas o explícitas, así como otros componentes de violencia y exaltación de las bajas pasiones. Lo he cogido como ejemplo porque es muy explícito y porque mi sister se refirió a él en primer lugar, pero a ver, pensemos en Cenicienta: Madrastra y hermanastras odiosas (eso hoy en día, con la variedad de tipos de familias que hay parece algo, por lo menos, inadecuado para un niño, yo mismo tengo una madrastra y mi hermana es hermanastra, pero la quiero más que si fuera mi hermana completa), exaltación de la importacia de lo material y el apego a cosas inútiles como adornos, vestidos, joyas... así como una variada demostración de los peores sentimientos del ser humano: egoísmo, vanidad, envidia... en todas sus formas, una muchacha prisionera en su propia casa y convertida en esclava de su madrastra ante la desaparición del padre y la única salvación posible (no podía ser de otra manera): el matrimonio. Y una vez casada con un hombre poderoso, venganza sobre todos aquellos que le han amargado la vida. No me parecen valores para transmitir a un niño, por muy bonita que nos pinte la historia Disney.

Y hay más. A ver, uno que me parece especialmente cruel: Hansel y Gretel, famoso cuento de Andersen.

El cuento en resumen es el siguiente: Un padre, pobre leñador, que vive en una cabaña con sus dos hijos y su mujer, madrastra de los niños. Como son pobres, la madrastra le dice al padre que abandone a los niños en el bosque porque no tienen con qué alimentarlos. ¡Claro! Ella es malvada y fría y calculadora, perra cruel sin sentimientos, porque es la madrastra de los niños, si fuera la verdadera madre, la biológica, jamás habría pensado una cosa así, pero el padre, que sí es el verdadero, sangre de su sangre y carne de su carne, lejos de defender a sus hijos... ¡Accede! Coge a los niños y mediante engaños los lleva al bosque y los abandona. Pero Hansel, que es muy listo, Gretel no porque es mujer, ha oído lo que su madrastra decía y va tirando migas de pan para encontrar el camino de regreso a casa (¿y para qué quieren regresar a su casa? ¿para que su padre los abandone otra vez?), sin embargo y a pesar de eso se pierden y llegan a una casa de chocolate donde una malvada bruja los secuestra y espera a que engorden para comérselos, pero el plan le sale mal y los niños asesinan a la bruja consiguiendo escapar, por supuesto regresan a su casa. Y ahí acaba la historia con un final feliz?. Veamos, un padre que abandona a sus hijos pequeños en el bosque a merced de los elementos y animales salvajes sin más alimento que un poco de pan y sin posibilidad de sobrevivir. Si este cuento tiene alguna moraleja, enseñanza o valor que transmitir a los niños yo no lo encuentro, quizá la enseñanza sea que la bruja en vez de esperar debería habérselos comido inmediatamente, así habría salvado la vida y liberado a la madrastra de los incordiosos niños.
Y podría seguir y seguir y seguir destrozando recuerdos infantiles, quiero decir, dando mi opinión sobre otros muchos cuentos, me relamo de placer solo con pensar en Blancanieves (apología del machismo, de la competitividad entre una madre y su hija adolescente, perdon, quería decir madrastra, de la envidia, de la vanidad, de la importancia de la belleza externa) o en Alicia en el País de las Maravillas (su autor escribió este cuento basando el personaje principal en una niña pequeña que lo tenía fascinado), pero ya otro día sigo.

Y, para que veáis que yo también tuve infancia, un cuento que me encanta: Peter Pan de sir James Barry. Todo el cuento es una metáfora del paso del tiempo, del antiguo y famoso miedo del hombre a la vejez y la muerte, pero, a la misma vez, hace exaltación de la infancia como etapa feliz, los niños son herores con imaginación y valores claros de amistad y lealtad. Me gusta, quizá, porque me siento identificada con Garfio y la imagen clarísima del ruido de reloj dentro del cocodrilo que quiere devorarlo. ¿Es realmente miedo al cocodrilo o al paso inexorable del tiempo lo que experimenta Garfio al oír el famoso 'tic tac, tic tac'?
politica-y-opinion dijo
Hola...
Creo que si estás bien en caminada con respecto al cuento del lobo feroz, y en general en el tema de estos cuentos.
Lo que me parece curioso es que casi todas las versiones Disney han cambiado los cuentos, cambiandoles el final por uno más feliz..., y estos son los finales que cualquier niño de ahora podrá ver = siempren terminan todo bien...
Me imagino a cualquier niño un poco más crecidito leyendo uno de esos cuentos pero con final trágico, ¡Que trauma!, no van a estar aconstumbrados...
En fin, las cosas cambian...
¿Es mejor que mantengan esos finales trágicos o no?
Hasta otra...
19 Junio 2008 | 07:08 PM