Hace años mi abuela (Qué cursi soy, ya lo sé) me contó esta extraña fábula de un hombre muy pobre. Ayer, no sé por qué, me acordé de ella. Se lo comenté a una amiga y me dijo que hay multitud de versiones. Es cierto. La he buscado en la red y parece que el origen está en un cuento africano o árabe... El caso es que a mi entender refleja bastante bien la naturaleza humana. La cuento como me la contó mi abuela, que es la versión que me gusta.
Érase una vez un hombre muy pobre que se lamentaba de su mala suerte en la vida, puesto que no tenía para comer ni para vestirse y no encontraba niguna mujer que lo quisiera pues era tan pobre que nunca podría haber mantenido una familia. Así el hombre lloraba e imploraba por su mala fortuna. Y entonces Dios se compadeció, pero, puesto que Él conoce la naturaleza humana y veía en el corazón del hombre una mancha, decidió enviarle un mensajero que lo pusiera a prueba para ver si era digno de recibir la ayuda que iban a prestarle. Y decidió que la prueba consistiría en que él mismo sellara su destino demostrando la naturaleza de su corazón.
Así, el Ángel del Señor se apareció ante el hombre, que lloraba bajo la sombra de un árbol, pues no tenía tierras que labrar ni animales ni ningún otro trabajo ni medios para vivir, y el Ángel del Señor dijo al hombre: 'Dios ha escuchado tu llanto y ha decidido ayudarte, pues Él es sabio y compasivo. Pide aquello que quieras y yo te lo daré. Pero tienes que saber que cualquier cosa que pidas será dada dos veces a tu vecino'
- ¿Le daréis el doble a mi vecino?- replicó el hombre- Él tiene tierras y animales y una mujer bonita, no necesita la ayuda de Dios ni se la merece. Mírame a mí cómo estoy sufriendo y él no, él no ha sabido lo que es el hambre ni un solo día de su vida. ¿Por qué vais a darle el doble que a mí cuando no ha padecido ni la mitad que yo? No me parece justo que mi deseo le sea concedido a él dos veces.
- Esa es la voluntad de Dios y tú no debes discutirla. Nadie más que Él puede decidir quien es digno de su compasión. Volveré mañana al amanecer y me dirás cuál es tu deseo.
Y el Ángel se esfumó ante los ojos asombrados del hombre, que se puso a reflexionar: 'Muy bien, pensó, a mi no me importa que a mi vecino le den el doble que a mí, aunque no se lo merezca, la verdad es que yo me conformo con no pasar más hambre, si pudiera tener siempre comida sería feliz y no me importaría que él tuviera el doble que yo. Ya está, ese será mi deseo no volver a pasar hambre ni un solo día de mi vida' Y se sintió bien al pensar que mañana a esa misma hora ya estaría saciada su hambre, pero entonces el diablo, sin que el hombre lo viera, se sentó a su lado y le susurró que eso no sería suficiente. 'Es cierto, se dijo, no es suficiente. No tendré hambre, es verdad, pero eso no hará que una hermosa mujer me quiera, ni tendré tierras ni nada con que dar una buena vida a mi familia y además si veo a mi vecino engordando y tirando la comida que le sobra mientras yo tengo lo justo para no pasar hambre seré infeliz. No puedo pedir eso... Ya está. Pediré a Dios una hacienda grande con tierras de cultivo y animales y así ganaré dinero con que criar a mis hijos' Y pensó que esa era una idea mejor y otra vez se sintió bien. Sin embargo, una sombra volvió a oscurecer su mente: 'Pero mi vecino tendrá una hacienda el doble de grande, con más animales y más tierras, podrá vender sus cultivos y la carne de sus animales más baratos porque tendrá más y yo me arruinaré, perderé mis tierras y mis hijos morirán de hambre, solo porque él tiene más tierras que yo y el corazón muy duro. No. No debo pedir eso' Y siguió reflexionando. 'Pediré que me sean concedidas todas las riquezas de la tierra. Seré el hombre más rico del mundo y nadie podrá arruniarme porque lo tendré todo... No. Seré tonto, a mi vecino le darán el doble de riquezas que a mí. Será el doble de rico que yo y seguro que querrá quitarme lo que tengo para ser rico sólo él y además yo no sería feliz sabiendo que mi vecino es el doble de rico que yo sin merecérselo. No es una buena idea' Y siguió pensando. 'Pediré ser rey, si fuera rey sería rico y tendría una esposa bonita para ser mi reina y no tendría que preocuparme de nada, me bastaría con dar órdenes y me traerían todo lo que quisiera. Ser rey es la mejor idea que he tenido... No, tampoco es tan buena idea. Porque mi vecino será rey de una país el doble de grande que el mío y el doble de fuerte. Entonces seguro que habría guerras entre nosotros y él siempre ganaría y me quitaría mis tierras y mi trono porque es mala persona y otra vez me dejaría sin nada. Además mi vecino no merece ser rey, él nunca ha hecho nada para merecer que le pongan una corona. Yo no sería feliz sabiendo que él es un rey más poderoso que yo' Y siguió pensando toda la noche, pero ninguna idea le parecía bien. Cuando cantó el primer gallo de la mañana se dio cuenta de que no había dormido. Entonces el ángel volvió a presentarse ante él.
- ¿Has pensado cuál será tu deseo?
- Sí. Estuve reflexionando toda la noche y ya he tomado una decisión.
- ¿Y bien? ¿Qué deseas?
- Arráncame un ojo.


hola chavela este blog que tiene esta excelente, acuérdate de ponerle sabor a la vida que Dios te bendiga
!!Vaya ¡¡ no me esperaba ese final tan trágico ,es sorprendente y parecido a uno que conozco donde un ladrón entra a la casa de un sastre a robarle lo poco que tiene y en la oscuridad cae y tropieza y se clava una aguja en un ojo,entonces van delante del juez y el ladron exije que al sastre le arranquen otro en compensacion pero el sastre necesita los dos ojos para trabajar asi que deciden y a pesar de que el ladron tiene malas intenciones de quitarle uno solo.
AH Chavela ven y pásate por mi blog y recibiras un premio al esfuerzo personal!!Felicidades¡¡